
Después de tantos días maravillosos recorriendo Grecia, llegó el momento de iniciar el camino de regreso a casa. Nuestro primer tramo fue el vuelo desde Atenas hasta Madrid, una escala necesaria antes de continuar hacia Colombia.
🧳 Despedida con sabor a mar
La mañana comenzó temprano en Atenas, con ese aire fresco y el sol dorando los templos a lo lejos. Mientras empacábamos, mis papás comentaban lo mucho que habían disfrutado este tramo del viaje: los paseos en bus turístico, la Acrópolis, los cruceros por las islas… todo quedará grabado como uno de los capítulos más especiales de nuestra travesía.
✈️ Vuelo desde Atenas a Madrid
El aeropuerto de Atenas, aunque grande, resulta bastante organizado. Llegamos con tiempo de sobra y eso ayudó a evitar el estrés. El vuelo fue tranquilo y de unas pocas horas, suficiente para mirar por la ventana y dejar que el azul del mar Egeo se transformara poco a poco en los paisajes de la península ibérica.
Al aterrizar en Madrid, sentimos esa mezcla de nostalgia y alivio que siempre acompaña el regreso: volver a escuchar español en todos lados y saber que ya estábamos un paso más cerca de casa fue reconfortante.
☕️ Una parada para descansar
Decidimos pasar una noche en Madrid antes del vuelo intercontinental. Aprovechamos para caminar un poco, tomar un café y brindar por este viaje lleno de historias, paisajes y aprendizajes.
✨ Consejo de Camila:
“Cuando el viaje es largo y con varios tramos, planifica una noche de descanso entre vuelos. Especialmente si viajas con tus padres, hace toda la diferencia llegar al aeropuerto descansados, sin correr y disfrutando hasta el último tramo del viaje.”
