
Después de disfrutar del encanto del sur de Italia, con su pizza perfecta, el Vesubio y la maravillosa Costa Amalfitana, llegó el momento de continuar la aventura rumbo a Atenas, la cuna de la civilización griega.
Y aunque nuestro viaje fue en avión, vale la pena contar que hay varias formas de llegar desde Nápoles hasta Grecia, cada una con su propio encanto (y nivel de paciencia 😅).
🛫 Nuestra elección: el vuelo directo
Optamos por la opción más práctica: volar de Nápoles a Atenas. Es un trayecto corto, de unas dos horas, y varias aerolíneas lo ofrecen con bastante frecuencia.
El aeropuerto de Nápoles no es muy grande, pero hay que llegar con tiempo porque las filas de seguridad suelen ser lentas y un poco desorganizadas.
Para mis papás fue una gran ventaja no tener que hacer escalas ni traslados largos —además, las vistas al sobrevolar el mar Jónico fueron espectaculares. 🌊
🛳️ Otras opciones para llegar a Grecia
Si tienes más tiempo y espíritu aventurero, también hay alternativas por tierra y mar:
- 🚆 Tren + Ferry: Puedes tomar un tren desde Nápoles hacia Bari o Brindisi, y desde allí embarcarte en un ferry que cruza hasta Patras, en Grecia. Luego se continúa en bus o tren hacia Atenas.
Es una opción más lenta, pero muy pintoresca: ideal para quienes disfrutan los paisajes y la experiencia de viajar sin prisa. - 🚗 Ruta combinada en coche: Otra posibilidad (si estás haciendo un road trip) es conducir hasta el sur de Italia y cruzar el ferry con el auto. Eso sí, hay que tener en cuenta los costos extra y las regulaciones del alquiler de vehículos entre países.
Cada alternativa tiene su encanto, pero si viajas con personas mayores, el avión sigue siendo la opción más cómoda y eficiente.
🏙️ Llegando a Atenas
Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos, nos recibió un aire cálido y un cielo despejado. Desde allí, tomamos un traslado directo al alojamiento para descansar y prepararnos para comenzar nuestra aventura griega. 🇬🇷
✨ Consejo de Camila:
“Si tu destino es Atenas y viajas con tus padres, prioriza la comodidad. El vuelo directo desde Nápoles es rápido, con hermosas vistas del Mediterráneo, y te permite llegar con energía para disfrutar al máximo de la historia y la magia de Grecia.”
